Biblioteca

Una biblioteca siempre es un tesoro: reúne y guarda algo valioso. En este caso, libros. Estos han sido adquiridos con fondos públicos y han sido ordenados y conservados por el profesorado de este departamento de Filosofía del IES María de Molina, tanto por quienes en su día fundaron esta biblioteca como por todos aquellos profesores, pretéritos y presentes, que le han procurado cuidados.

Pero una biblioteca también es un estímulo para el conocimiento y un acicate para la investigación. Ejercer esta última es una tarea muy difícil para el profesorado de secundaria y bachillerato, porque en la actualidad su labor docente es desperdiciada en numerosas horas de clase, mayoritariamente infructuosas, tutorías aún más estériles, inútiles horas de guardia y mucha, demasiada, burocracia.

En esta sección queremos ofrecer un archivo de los fondos bibliográficos de nuestra biblioteca departamental que reúne varios centenares de ejemplares.

Cada reseña bibliográfica está compuesta por una ficha bibliográfica, un brevísimo comentario de la obra y, en la medida de lo posible, irá acompañada de alguna cita o fragmento de texto del libro en cuestión.

Poco a poco iremos completando el archivo para, así, continuar cuidando este tesoro. Aunque, al final, tal archivo dispondrá del orden alfabético imprescindible, durante su proceso de formación y fragmentaria exposición las obras reseñadas aparecerán sin otro orden y concierto que el devenido a raíz de lo que se nos vaya "metiendo entre las manos".

HEIDEGGER, MARTIN: Nietzsche

Barcelona, Destino, 2000, primera edición española, traducción de Juan Luis Vermal, 2 vols.: 530 pp. + 432 pp. Cubiertas editoriales ilustradas con solapa con caja protectora.


Nietzsche y Heidegger son dos de los filósofos alemanes más importantes de la historia de la filosofía. Quedar reunidos en una misma obra es una suerte que no se debe desperdiciar.

Este libro, compuesto de 2 vols., es una monografía que Heidegger escribe sobre Nietzsche, pero sobre todo es una verdadera confrontación entre los pensamientos de ambos filósofos.

Heidegger desarrolla su concepción de la historia de la metafísica y su visión crítica de la modernidad recorriendo los temas principales del pensamiento de Nietzsche: la muerte de Dios, el superhombre, la llegada del nihilismo, la transvaloración de los valores, el arte como actividad metafísica, la voluntad de poder…


«Los valores proceden de la posición de valores, ésta corresponde a la voluntad de poder. Pero, ¿en qué medida y por qué es la voluntad de poder instauradora de valores? ¿Qué entiende Nietzsche por valor? […]. De acuerdo con ello, valor es un «punto de vista». Valor es incluso esencialmente el «punto de vista para…» (Heidegger, Martin: Nietzsche, tomo II, p.87)

«Los valores son condiciones de las «formaciones de dominio» dentro del devenir, es decir, de la realidad en su totalidad, cuyo carácter fundamental es la voluntad de poder» (tomo II, p.92)

«El valor es en cada caso un quantum de poder, puesto y medido por la voluntad de poder» (tomo II, p.93)

«En el pensamiento único de la voluntad de poder Nietzsche piensa el carácter fundamental del ente en su totalidad. La sentencia de su metafísica, es decir de la determinación del ente en su totalidad, dice: La vida es voluntad de poder. Esto implica dos cosas, que en realidad son una: el ente en su totalidad es "vida" y la esencia de la vida es "voluntad de poder". (tomo I, p. 397).

«La voluntad de poder, por su esencia más íntima, tiene que poner siempre y ante todo valores de conservación y valores de acrecentamiento» (tomo II, p.89)

«Nietzsche comprende la verdad como tener-por-verdadero» (tomo I, p. 506)

WITTGENSTEIN, Ludwig: Investigaciones filosóficas

Barcelona, Crítica, 1988, edición bilingüe, traducción de Alfonso García Suárez y Ulises Moulines, 550 pp. Cubiertas editoriales ilustradas con solapa.


Ludwig Wittgenstein (1889-1951) fue uno de los filósofos más influyentes en el área de la filosofía del lenguaje contemporánea. En su pensamiento se suele hablar de dos etapas, cada una representada por una obra magna: respectivamente, Tractatus Logico-Philosophicus (1921) e Investigaciones filosóficas, publicada póstumamente en 1954. 

En esta última obra-etapa Wittgenstein trata de corregir su primera visión del lenguaje, vinculada al logicismo. En Investigaciones... el lenguaje es visto como un juego o una diversidad de juegos que reflejan la relación de los humanos entre sí y con el mundo, y el significado está en el uso del lenguaje. 

Pero, más allá o más acá de la filosofía del lenguaje, ambas obras de Wittgenstein contienen una importante carga metafísica. Buen ejemplo de ello es este texto: 

"46. ¿Qué es eso de que los nombres realmente designan lo simple? […] Estos protoelementos fueron también los 'individuos' de Russell y mis 'objetos' (Tract. Log. Phil.).

47. ¿Pero cuáles son las partes constituyentes simples de las que se compone la realidad? ¿Cuáles son las partes constituyentes simples de una silla? ¿Los trozos de madera con los que está ensamblada? ¿O las moléculas, o los átomos? "Simple" quiere decir no compuesto. Y aquí surge luego: ¿'compuesto' en qué sentido? No tiene ningún sentido hablar absolutamente de 'partes constituyentes simples de la silla'. […] Si le digo a alguien sin más explicación "Lo que veo ahora ante mí es compuesto", él preguntaría con derecho: ¿Qué quieres decir por 'compuesto'? ¡Pues puede significar todas las cosas posibles! La pregunta "¿Es lo que ves compuesto?" Tiene perfecto sentido si se ha fijado ya de qué tipo de composición —esto es, de qué uso peculiar de esta palabra— ha de tratarse. […] Preguntar "¿Es compuesto este objeto? Fuera de un determinado juego es parecido a lo que hizo una vez un muchacho que debía indicar si los verbos de ciertos ejemplos de oraciones se usaban en la voz activa o en la pasiva y que se rompía la cabeza pensando si, por ejemplo, el verbo "dormir" significa algo activo o pasivo. La palabra "compuesto" (y, por tanto, la palabra "simple") es utilizada por nosotros en un sinnúmero de modos diferentes relacionados entre sí de diferentes maneras. (¿Es el color de una casilla de ajedrez simple o consta de puro blanco y puro negro? ¿Y el blanco es simple o consta de los colores del arco iris? ¿Es este trecho de 2 cm es simple o consta de dos trechos parciales de 1 cm cada uno?". (Ludwig Wittgenstein: Investigaciones filosóficas, parágrafos 46-47, pp. 63-65)

Aristóteles: Metafísica

Aristóteles: Metafísica, edición trilingüe por Valentín García Yebra, Gredos, Madrid, 2 vols., 1970, tapa dura con solapas 


En esta obra clásica de Aristóteles a la que Andrónico de Rodas dio el nombre de Metafísica, el estagirita supera claramente los balbuceos de Parménides sobre el ser e incluso las tesis de Platón. Aristóteles no llegó a emplear el término de metafísica y se refería a sus investigaciones (metafísicas) como la expresión de una «ciencia buscada» que tratara del ser en cuanto tal, no de este o aquel ente, sino del ente como tal.

La edición conservada en esta biblioteca es la primera publicada en la editorial Gredos, en dos volúmenes, y en edición trilingüe a cargo de Valentín García Yebra.


«Ente se dice en varios sentidos, pues, por una parte, significa la quididad y algo determinado, y, por otra, la cualidad o la cantidad o cualquiera de los demás predicados de esta clase. Pero, diciéndose «Ente» en tantos sentidos, es evidente que el primer Ente de éstos es la quididad, que significa la substancia […] y los demás se llaman entes por ser cantidades o cualidades o afecciones o alguna otra cosa del Ente en este sentido». (Aristóteles: Metafísica, libro VII, 1, 1028b)

«De la Substancia se habla, al menos, en cuatro sentidos principales. En efecto, la esencia, el universal y el género parecen ser substancia de cada cosa; y el cuarto de ellos es el sujeto. Y el sujeto es aquello de lo que se dicen las demás cosas, sin que él, por su parte, se diga de otra.»(Aristóteles: Metafísica, libro VII, 3, 1029a)

«Se llama causa, en un primer sentido, la materia inmanente de la que algo se hace; por ejemplo, el bronce es causa de la estatua, y la plata, de la copa, y también los géneros de estas cosas. En otro sentido, es causa la especie y el modelo; y éste es el enunciado de la esencia y sus géneros […]. Además, aquello de donde procede el principio primero del cambio o de la quietud; por ejemplo, el que aconsejó es causa de la acción, y el padre es causa del hijo, y, en suma, el agente, de lo que es hecho […]. Además, lo que es como el fin; y esto es aquello para lo que algo se hace, por ejemplo, del pasear es causa la salud. ¿Por qué, en efecto, se pasea? Decimos: para estar sano. Y, habiendo dicho así, crees haber dado la causa». (Aristóteles: Metafísica, libro V, 2, 1013b)


Jacques D'Hont: Hegel


Jacques D'Hont: Hegel, Tusquets, 2002, traducción de Carlos Pujol, 413 páginas, tapa blanda con solapas


Hay libros que tratan casi exclusivamente de otros libros; también hay libros que se dedican a comentar no sólo otros libros, sino la vida de su autor. Este es el caso de la "biografía filosófica" sobre Hegel a cargo de Jacques D'Hont. Repasa con detalle la vida de Hegel al tiempo que va comentando la temática general de las obras de este gran filósofo alemán del siglo XIX, conocido por tesis como estas:


"Lo absoluto es la idea única y universal que, juzgándose a sí misma, se particulariza en sistema de las ideas determinadas, las cuales, sin embargo, son el regreso a su idea única, a su verdad" (Enciclopedia de las ciencias filosóficas, parágrafo 213)

"El puro ser y la pura nada es lo mismo. Lo que es la verdad no es ni el ser ni la nada, sino el hecho de que el ser, no es que pase, sino que ha pasado a nada, y la nada a ser. Pero, justamente en la misma medida, la verdad no es su indiferencialidad, sino el que ellos sean absolutamente diferentes; pero justamente con igual inmediatez desaparece cada uno dentro de su contrario. Su verdad es pues este movimiento del inmediato desaparecer del uno en el otro: el devenir: un movimiento en donde ambos son diferentes, pero mediante una diferencia disuelta con igual inmediatez" (Ciencia de la lógica, I, libro primero, sección primera, capítulo primero, C.)

"El individuo mismo tiene objetividad, verdad y eticidad sólo como miembro del Estado, pues el Estado es Espíritu objetivo". (Principios de la filosofía del derecho)

"La filosofía, por ser la investigación de lo racional, consiste en la captación de lo presente y de lo real" (Principios de filosofía del derecho, prefacio)

"La verdadera figura en la que existe la verdad solo puede ser el sistema científico de sí misma. Contribuir a que la filosofía se aproxime a la forma de la ciencia -a la meta en la que pueda abandonar su nombre de amor al saber y sea saber efectivamente real-: eso es lo que yo me he propuesto". (Fenomenología del Espíritu, prólogo, p. 59)

"Nada, la pura nada; ella es simple igualdad consigo misma, perfecta vaciedad, carencia de determinación y contenido; indiferencialidad dentro de ella misma. […] Nada es con esto la misma determinación o, más bien, carencia de determinación, y por ende, en general lo mismo que lo que el puro ser es" (Ciencia de la lógica, I, libro primero, sección primera, capítulo primero, B.)

"De ninguna otra idea se sabe tan universalmente, como de la de libertad, que es indeterminada, ambigua y susceptible de los mayores malentendidos y que, está, por eso, sometida efectivamente a los mayores malentendidos, y ninguna idea se admite corrientemente con tan poca conciencia" (Enciclopedia de las ciencias del espíritu, 486)

"La Razón es la sustancia, es decir, aquello por lo que y en lo que toda realidad halla su ser y su consistencia" (Principios de filosofía del derecho, prefacio)

"Lo que es real es racional y lo que es racional es real" (Principios de filosofía del derecho, prefacio)

"Lo verdadero es el todo; pero el todo es la esencia que se realiza a través de su desarrollo. Es lo que es en verdad. En esto precisamente consiste su naturaleza: ser real, sujeto al desarrollo de sí mismo" (Fenomenología del Espíritu; prefacio)

"El ser, lo inmediato indeterminado, es de hecho nada, ni más ni menos que nada" (Ciencia de la lógica, I, libro primero, sección primera, capítulo primero, A.)

"El ser-ahí (Dasein) es un ser determinado, un ser concreto; en él por lo tanto se abren enseguida múltiples determinaciones, diferentes relaciones de sus momentos" (Ciencia de la lógica, I, 2)

Maurizio Ferraris: Goodbye, Kant! Qué queda hoy de la Crítica de la razón pura

Maurizio Ferraris: Maurizio Ferraris: Goodbye, Kant! Qué queda hoy de la Crítica de la razón pura, traducción de Carlo A. Caranci, Losada, Madrid, 2007, 205 páginas, tapa blanda con solapas

En 2024 se cumplieron trescientos años del nacimiento de Kant (1724-1804), pero en 2004 se cumplieron doscientos años de su muerte. Este libro del filósofo italiano Maurizio Ferraris fue publicado precisamente en esa última fecha como reflexión sobre el legado de la filosofía de Kant en la actualidad.



"¿Tiene sentido, entonces, hablar de "metafísica" y de "ontología" en Kant? Pese a todo, sí, aunque no sea más que porque, en caso contrario, resultaría aún menos claro qué es lo que iba buscando. Que la metafísica de su época no le gustaba, no es mucho decir pero al menos es una certeza. Sin embargo, no es difícil constatar que la Crítica de la razón pura hereda el sistema y el vocabulario de los leibnizianos (y, por tanto, a través de estos, de los escolásticos), integrándolos con los distintos tratados sobre la naturaleza humana de los empiristas." (pg. 52)

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